sábado, 1 de febrero de 2014

Luis y nuestra identidad

Se ha ido Luis Aragones. Un grande. Un entrenador al que con el paso de los años he ido valorando más a cada paso en el que iba aprendiendo más de él.

Esta entrada del blog no será para relatar lo bien o lo mal que lo hizo en este sitio o en el otro.Ni siquiera en el Oviedo, y mira que ese año me tocó vivirlo de cerca. Esta entrada será para rendir homenaje por la obra de arte que fue capaz de currarse. Por haber reconocido sin miedo cual es la identidad del fútbol español.

Llevo leyendo ya muchos libros de fútbol. Me gusta leer sobre el tema, porque me entretiene y porque es capaz de saciar esa obsesión que tengo con este deporte. Una de las cosas que leí hace tiempo y que me llamó la atención más que ninguna antes, se la leí a Menotti, cuando hablaba de la indentidad del fúbtol argentino, y la diferenciaba del fútbol europeo. Se refería a la identidad del pueblo a la hora de jugar al fútbol, y también hablaba de la uruguaya, de la brasileña, etc...

Aquí me tocó crecer con una creencia de identidad referida a una supuesta "Furia roja" y basada en la testiculina. Una creencia extensible a muchos ámibitos más de la vida. En cuestión de soldados, el mejor el español porque era el que más huevos tenía; desde siempre cualquier actitud de valor, de personalidad, tenía más razón de ser si era producto de ese supuesto valor español. Vaya por delante que no pongo en duda la valentía de la mayoría de los casos que me tocó escuchar, pero tampoco es plan de desmerecer las virtudes de los demás pueblos, o la superioridad de medios técnicos que existían en otros lugares.

Durante muchos años nos dedicamos a ignorar el tipo de fútbol que se juega en las calles de este país. Se jugaba como los ángeles en categorías inferiores, pero cuando tocaba llegar a las selecciones grandes, se apostaba por un estilo físico, que nunca fue superior al de otras naciones, lo que suponía no tener ventaja en ese tipo de apuesta.Y llegó Luis y se metió un piñazo en la primera intentona. Aquí hay demasiado simplón que alude a un hipotético enfrentamiento con Raúl para justificar ese error. De la selección del mundial 2006 a la selección del 2008 se produjo un cambio de concepto profundo a la hora de jugar. Si había el tipo de jugadores que había, había que apostar por la manera de jugar en la que éramos mejor que los demás. Sólo faltaba el complemento de un mediocentro capaz de barrer un mediocampo entero (Marcos Senna lo bordó) y encajar las piezas de tal manera que nuestar superioridad fuera siempre en torno a eso redondo detrás de lo que se corre en cada partido, la pelota. Para culminar la obra de arte se formó una de las mejores "pequeñas sociedades" que recuerdo dentro de un equipo, y fué la de Villa y Torres (complementarios a más no poder).

¿Dónde está el valor aparte de atreverse a darnos el orgullo de ser como somos independientemente de lo que sean los demás? Pues indudablemente en ser capaz de enfrentarse a la multitud de voceros de las prensas desinformadoras de los dos  "grandes (pequeños)" del fútbol español, y ser capaz de dar argumentos a toda una generación para convencernos de que esa siempre debió ser nuestra manera de jugar, y en un futuro, si hay dudas, pueden ser sobre muchas cosas, pero nunca se discutirá si ese es el tipo de fútbol, la IDENTIDAD del fútbol español.


Hasta siempre, Luis.

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